
Durante dos semanas intensivas de trabajo, en las que mantuve alrededor de 40 reuniones con diferentes
instituciones por toda la geografía de la ciudad de Santo Domingo, logré compaginar a la perfección vida profesional y ocio, gracias sobre todo a la gran disposición de las gentes residentes que conocí por suerte de la red de amigos que trabajan en cooperación en la zona, y que me recibieron como a uno más. Tan lindos ellos!!! Nada que ver aterrizar

sin conocer a nadie en un lugar, con tener la suerte de contar con cicerones sociales y
turísticos de la localidad. A ello se sumaba el encuentro con mi madre , con quien también disfruté de la capital dominicana.
La zona colonial se
convirtió en el mejor escenario para pasar las calurosas tardes y sobre todo noches, en compañía de cerveza Presidente, ron
Brugal, merengue,
bachata y la inquieta comunidad de tanto nacionales como internacionales que se reune

n en espacios como el parque
Duarte. De nuevo, al igual que
ocurrió en mi anterior visita al país, el
Centro Cultural Español, y en esta ocasión también sus allegados, representó el proveedor ideal de
divertimento, cultura y aprendizaje. Entre las actividades el
grupo de Teatro Zanguango y su "Tocata y Fuga(en fu
remol)" con el telón de fondo de la iglesia en ruinas del final de la calle Arzobispo
Meriño, en la cual participé casi sin darme cuenta recibiendo un mordisco del personaje con cara de loco de la derecha. Profunda y muy divertida.
Otras escenas de mi estancia fueron Concierto de
Hip Hop, Alicia en el País de las Maravillas en 3-D(me defraudó! y eso que me lo pasé en grande con las comentarios a voz en grito y carcajadas de

los espectadores),
Jazz en la
Casa Teatro, visionado del reportaje social
"En un lugar del planeta", exposiciones, visitas a playas cercanas a la capital como las de Juan
Dolio y
carreritas musicadas por el malecón, que pese al intenso tráfico, permitía disfrutar de lindos
atardeceres.
Otra suerte que tuve, es que al ser Semana Santa,
pude observar de qué forma
calaron costumbres españolas en la cultura nacional, y salvando las lógicas distancias, es
sencillamente acojonante lo parecido de las procesiones de Santo Domingo con las que como buen sevillano disfruté tantos años. Q
uien te dice que la foto del paso de la Virgen no es en los
Alcazares de
Sevilla, en lugar de frente a la Catedral Primada de América!!

Comida rica en todo momento, gracias a la cortesía de mis anfitriones, o bien en los restaurantes de la
zon
a, que son muchos, como ya mentado en este blog, Mesón de
Barí, que volví a disfrutar esta vez con familia.
Por último, y justo por ello muy importante, recomendar la visita al local
La Mata de Mango, en C/ 19 de Marzo, 203, Zona Colonial. Yo no lo
vi inaugurado, pero por las fotos, comentarios, y sobre todo por la gente que ponía en marcha, de fijo que merece la pena pasarse por allí.